Quise quedarme ahí, donde estaba, que se acercara y, con un simple hola, me llevara a un mundo aparte. Quise verle de cerca, recordar la profundidad de sus ojos. Quise notar su piel cerca. Pero nada de eso ocurrió. Apareció en ese momento esa yo que nunca había conocido, esa que apartó la mirada y salió lo más rápido posible de ese lugar. Esa yo que, por primera vez, no le esperó, a pesar de que me doliera infinitamente.
Y es que hoy, a pesar de todo, me di cuenta de que no puedo seguir esperando a ver esa mirada, esa sonrisa o esa voz, porque todo, absolutamente todo ha cambiado. Su mirada no es la misma porque ya no refleja mi sonrisa, su sonrisa ya no aparece gracias a mis tonterías, y su voz... su voz ya no habla de un nosotros.






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ResponderEliminarMuchas gracias! :D ya te sigo (: besos
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