Desayuné una taza de alegrías, mojando un buen recuerdo y con dos tostadas de los mejores días vividos. Estrené el vestido de mujer fatal y encontré los zapatitos de princesa. Pedí que la carroza aparcada en segunda fila me llevara, lo más rápido posible, al lugar de nuestro encuentro.
Y allí estabas tú, de azul desteñido, sonriendo.






me ha gustado mucho!!! :) Esbribes muy bien!! Un texto muy adorable! :)
ResponderEliminarBesotes!!! :D